viernes 22 de noviembre de 2019 - Edición Nº352

Atletismo | 24 oct 2019

El costero Bonissone se destacó en una competencia de ultramaraton internacional

Fue en los 160K de Chile, donde finalizó 15° en la general sobre 86 atletas que largaron la dura carrera de montaña. Fueron poco más de 30 horas sin parar.


Luego de llegar 30° en la clasificación general y 12° en su categoría entre 244 participantes de las 100 Millas del Patagonia Run, los exigentes 160K por los cerros de San Martín de los Andes, Sebastián Bonissone se propuso participar de otra exigente prueba, esta vez por caminos chilenos. Así fue que viajó hasta Chile y fue parte del The Nort Face Endurance Challenge, con recorridas por los cerros de Santiago de chile y las diferentes comunas de la capital del país trasandino.

Bonissone fue 15° en la general sobre 86 participantes (38 solamente sobrevivieron a esta exigente carrera) y el tercer argentino de 16 anotados. Su tiempo fue de 30h38m con 16 puestos de abastecimiento para los corredores. “Fue una dura competencia con condiciones climáticas muy difíciles con 16 puntos de abastecimiento a lo largo de la distancia más extrema, con una alta complejidad técnica. Los 160K son exclusivos para corredores avanzados al presentar tramos con altitud y condiciones climáticas difíciles y es la más importante que se organiza en Sudamérica".

La competencia de Trail Running más técnica del continente sur se realizó en sus cinco distancias tradicionales con circuitos por Farellones y Santa Martina, con 10K, 21K, 50K, 80K y 160K, donde el ganador de los 160k fue el deportista colombiano John Barrera, quien comentó en sus primeras declaraciones tras cruzar la meta que: "no esperaba quedar tan sobrecargado de la bajada de los primeros 20 kilómetros, desde ahí que vengo sufriendo". El colombiano la definió como una carrera muy complicada por el desnivel negativo con las fuertes y prolongadas bajadas técnicas del primer tramo de la prueba.

Bonissone volvió de Chile justo antes del estallido social y contó que era esperable que la sociedad explotara de alguna manera porque los precios del transporte y los alimentos son elevadísimos. “El boleto mínimo de subte es de 60 pesos argentinos, dos batatas salen 100 pesos y una pizza te sale mil pesos. La electrónica o la indumentaria es barata pero viajar todos los días para los empleados es imposible. Y vi mucha gente viviendo en la calle, en las plazas, en el subte. Era esperable que esto pasara”, comentó el atleta costero sobre lo que observó en su estadía en Santiago de Chile.

FUENTE: entrelíneas.info

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